La paranoia en sí busca la verdad, diseñando confabulaciones y martillazos en el dedo. No repudies la bendita locura de la fe. Envidio al que se sienta el trono de mis sueños. Me enajenaré de toda realidad hasta hacer del vacío la puerta del edén. El lenguaje es un campo minado. El que fantasea redarguye, avanza. Los inquietantes sueños son parte de mi realidad diaria y aplastan todos los dispositivos de seguridad. Los leviatanes aúllan sin reparos. El inconsciente es un gobierno independiente, y neurótico o no, es mi otra brújula. Padre, tu santa voluntad es mi amo.
Del blog índice LAS SOTANAS DE SATÁN
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