En un recoveco resbaladizo conoció a Dios
y a un exreo redimido que la aduló.
Ambos se casaron sin ostentación
y ella con el beso del novio se sonrojó.
Ella ya no se para en la esquina,
él ya no se tienta con los activos del prójimo.
Ambos adoran a Jesús en espíritu y en verdad.
La santa cruz nunca a un ser decepcionó.
Romanos 5:20
Del blog índice LAS SOTANAS DE SATÁN
amén
No hay comentarios:
Publicar un comentario