Todos deducen lo que el hombre apetece, la mujer rara vez concluye lo que efectivamente ansía. El próximo paso masculino es predecible, el de la dama es un enigma debajo del agua. El hombre es pasión, fuego y carne. Ella es romanticismo, sentimiento, idilio y más.
Del blog índice LAS SOTANAS DE SATÁN
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