La gracia proviene en un cien por ciento de Dios, no de un sacramento o de una buena obra. Es Dios quien aumenta la gracia, no las buenas obras, no los ritos. La gracia es totalmente divina, no humana. El estado de gracia depende de Cristo, de la fe en Cristo, de la perseverancia en Cristo, no de la iglesia, no de los rituales, no de los doctores.
Del blog índice LAS SOTANAS DE SATÁN
No hay comentarios:
Publicar un comentario