Me arrepentí de mi estado pecaminoso, acepté al Señor como mi Salvador y salvé mi alma. Vivo en la paz del Nazareno, soy dichoso. Que los dueños del país sean unos pocos negreros no me conmueve mayormente, no me inspira. Somos esclavos de una cúpula satánica y avara, mas yo vivo en la paz del Señor.
Del blog índice LAS SOTANAS DE SATÁN
No hay comentarios:
Publicar un comentario