domingo, 29 de enero de 2017

El leviatán


Fueron felices porque creyeron que ya no eran un país pobre, hasta que el banquero los sacudió con un explosivo. Todo muerto de hambre sonrió con una hipoteca o deuda repleta de luces de bengala y mascaradas. La banca es experta en destripar ciudadanos y en poner a la economía en sus puros huesos, con las algarrobas como el nuevo plato típico. Por mientras duró, disfruté la farsa. El ogro te manipula y no perdona jamás. Un peatón arruinado es todo un logro.






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