Tu sangre sublime y eterna besó la patria, en tu calzado moraba la senda de Prat. Eres el único héroe del siglo veinte, nos enseñaste las palabras frontera y honor. Paradigma del juramento, de la legión verde. Ese 6 de noviembre engrandeciste a Chile y en cada corazón patriota hay un retrato tuyo. Sabemos otra vez lo que es defender la soberanía, la república siempre te amará y te seguirá. Teniente Hernán Merino estamos bajo sus órdenes, todo el pueblo te escucha y te obedece. Hoy la patria sólo se defiende con discursos, abogados caros y una cancillería inepta.
Del blog índice LAS SOTANAS DE SATÁN
No hay comentarios:
Publicar un comentario