I
Morirse es un boom, un notición, bañarse acá todavía no lo sé. Al juicio final avanzo tan lento, que de seguro no llego atrasado. Si bien mi funeral presentaba buenos augurios, no veo ningún gaudeamus. Yo creía en Dios todos los días. Nunca fui un disidente de las luces del diablo, nunca.
II
Soy un cadáver
en un pantano que no descifro,
en un cementerio que no es el mío
y que me cubre con su capa
atándome al tobillo.
Resucito a ratos,
cuando los días son muy calurosos.
Vivo sin mí, en mí.
Del blog índice LAS SOTANAS DE SATÁN
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